Storytelling

Con tu historia querrán formar parte de tu comunidad. Porque nos identificamos con sus personajes, emociones, retos, fracasos y triunfos.

Te pongo dos ejemplos.

A- Tu idea que mejora la calidad del agua del grifo es revolucionaria

Llevas con ella 10 años en la mente. No encuentras el momento de desarrollarla, el día a día te consume y la inseguridad te asalta.

“¿Voy a emprender después de tanto tiempo trabajando en la misma empresa? ¿A mi edad? Ya fracasé en algo parecido.”

Das el paso porque sale de tu interior. Porque vas a mejorar la vida de las personas preocupadas por el medio ambiente. Ya has conseguido dinero e inviertes. Pero, al final, abandonas por falta de clientes.

¿Sabes que necesitaban seguridad? Creer en ti. Y es que no tenías tu historia.

La confianza se consigue conociendo a las personas. Es lo que hace un relato. Uno con el que la comunidad se sienta identificada.

Yo me ocupo de la historia. Para que los clientes vean en tu marca una persona como ellos, con los mismos valores e inquietudes. Para que te escojan a ti y tu idea sea viable.

B- Tu producto que reduce el uso del plástico es revolucionario

Es un envase de alimentos, transparente, ligero, resistente y fabricado con materias renovables. Su vida útil es de 50 años.

Lo explicas en una campaña de crowdfunding, pero no llegas al mínimo de dinero necesario.

¿Qué ha pasado?

Te falta algo relacionado con las personas, contigo.

Tu relato de vida.

Es normal que no sepas escribirlo. Ni que seas consciente de que lo tienes.

Yo me ocupo de la historia y tú de la presentación. Lo hago mediante preguntas, averiguo lo esencial, la escribo y la utilizas allá donde vayas.

Te emocionará, siempre te acompañará.

El servicio de storytelling se desarrolla así

  • Te envío un cuestionario.

  • Lo respondes por escrito o te pregunto y grabo tus respuestas. Con pantallas o con nuestra presencia. Así averiguo los elementos clave de la historia.

  • Preparo el borrador y lo revisamos.

  • Hago las últimas modificaciones.

  • Te entrego el relato final.

¿Te imaginas cómo podría ser ahora?

Estás en la sala. Primero presentas tu historia y captas el interés de la audiencia. Te interrumpen aplaudiendo y luego enlazas con la idea. Al acabar suben a felicitarte y puedes hablar, relajado, con las personas que te importan. Se sienten parte del relato y de tu idea, has conseguido la conexión. Y el proyecto se lleva a cabo.

Quiero que me ayudes a darle forma a mi historia

A- Tu idea que mejora la calidad del agua del grifo es revolucionaria

Llevas con ella 10 años en la mente. No encuentras el momento de desarrollarla, el día a día te consume y la inseguridad te asalta.

“¿Voy a emprender después de tanto tiempo trabajando en la misma empresa? ¿A mi edad? Ya fracasé en algo parecido.”

Das el paso porque sale de tu interior. Porque vas a mejorar la vida de las personas preocupadas por el medio ambiente. Ya has conseguido dinero e inviertes. Pero, al final, abandonas por falta de clientes.

¿Sabes que necesitaban seguridad? Creer en ti. Y es que no tenías tu historia.

La confianza se consigue conociendo a las personas. Es lo que hace un relato. Uno con el que la comunidad se sienta identificada.

Yo me ocupo de la historia. Para que los clientes vean en tu marca una persona como ellos, con los mismos valores e inquietudes. Para que te escojan a ti y tu idea sea viable.

B- Tu producto que reduce el uso del plástico es revolucionario

Es un envase de alimentos, transparente, ligero, resistente y fabricado con materias renovables. Su vida útil es de 50 años.

Lo explicas en una campaña de crowdfunding, pero no llegas al mínimo de dinero necesario.

¿Qué ha pasado?

Te falta algo relacionado con las personas, contigo.

Tu relato de vida.

Es normal que no sepas escribirlo. Ni que seas consciente de que lo tienes.

Yo me ocupo de la historia y tú de la presentación. Lo hago mediante preguntas, averiguo lo esencial, la escribo y la utilizas allá donde vayas.

Te emocionará, siempre te acompañará.

El servicio de storytelling se desarrolla así

  • Te envío un cuestionario.

  • Lo respondes por escrito o en videollamada grabada. Así averiguo los elementos clave de la historia.

  • Preparo el borrador y lo revisamos.

  • Hago las últimas modificaciones.

  • Te entrego el relato final.

¿Te imaginas cómo podría ser ahora?

Estás en la sala. Primero presentas tu historia y captas el interés de la audiencia. Te interrumpen aplaudiendo y luego enlazas con la idea. Al acabar suben a felicitarte y puedes hablar, relajado, con las personas que te importan. Se sienten parte del relato y de tu idea, has conseguido la conexión. Y el proyecto se lleva a cabo.

Quiero que me ayudes a darle forma a mi historia